Qué hacer en Catamarca: Tinogasta y Fiambalá

Qué hacer en Catamarca, en las bellas zona de Tinogasta y Fiambalá. Te proponemos algunas de las actividades más representativas de la zona.

Museos en Fiambalá

Museo del Hombre, Fiambalá, Catamarca
El Museo Arqueológico “Eric Boman” reúne muestras del pasado aborigen de unos once mil años de antigüedad, correspondientes a los períodos precerámicos protagonizados por las bandas de cazadores y recolectores que penetraron en el Valle de Santa María.

Visita a Bodegas

Bodega Finca Don Diego, Fiambalá, Catamarca
Ubicada sobre la ruta 60 en el valle de Fiambalá, provincia de Catamarca, Finca Don Diego, produce vinos de exportación a 1505 metros sobre el nivel del mar. En plena cordillera de los Andes, sobre un paisaje único, se extienden las 80 hectáreas que dan vida a las mejores cepas de Syrah, Cabernet Sauvignon, Malbec y Chardonnay.

Los clásicos de la zona

Ruta del adobe, tinogasta y fiambalá, catamarca
La Ruta del Adobe es un circuito de 50 km que comprende un recorrido desde Tinogasta hasta la entrada de Fiambalá, sobre la RN 60. Este circuito incluye siete lugares cuyo elemento común es el adobe: Casagrande, Hotel de Adobe Tinogasta; Centro Cultural, Tinogasta; Oratorio de los Orquera, El Puesto; Iglesia de Anillaco y Mayorazgo, Anillaco; Ruinas de Watungasta, Anillaco; Iglesia Nuestra Señora de Andacollo, La Falda; Iglesia de San Pedro y Comandancia de Armas, Fiambalá.

 

Más sobre Tinogasta

Tinogasta (cuyo significado es: junta o reunión de pueblos)[cita requerida], es la ciudad capital del Departamento homónimo, en el oeste de la provincia argentina de Catamarca; sobre la costa derecha del río Abaucán, a 271 km. de la capital provincial San Fernando del Valle de Catamarca.
En efecto, la ciudad de Tinogasta y su entorno son una zona turística por excelencia: poseen fuertes atractivos turísticos, sus antiguos edificios, sus paisajes de elevadas montañas y zonas prácticamente vírgenes, los mismos accesos al oasis que es Tinogasta se deben realizar por montañas que ofrecen hermosos panoramas y miradores. Abundan yacimientos arqueológicos como el de la antigua ciudad de Gatungasta ( llamada también La Troya ) ubicada unos 32 km al noroeste. Tinogasta lo tiene todo, en el aire, en tierra firme, en el agua e incluso bajo tierra. Parapente, pesca, rappel, sandboard, trekking, turismo minero, canotaje, volcanes, aladeltismo. En esta localidad de Catamarca, la naturaleza y la aventura son las grandes protagonistas. Tinogasta se ubica al sudoeste de la capital catamarqueña y reúne en sus alrededores las características necesarias para todo tipo de actividades deportivas relacionadas con la naturaleza.
Tinogasta se ha convertido en los últimos años en una meca del parapente y el aladeltismo en que hoy es posible comenzar a familiarizarse con las velas, alas, térmicas y, sobre todo, plumas. Hay desde gran cantidad de jóvenes que han realizado sus cursos de instrucción y vuelan solos hasta instructores que realizan vuelos tándem para que los visitantes no dejen de volar por estos cielos durante su estadía.
Pero Tinogasta también es ideal para aquellos aventureros que tienen la cabeza en tierra firme y que pretenden disfrutar de la naturaleza sin mareos ni raros movimientos como los que ocurren en el aire.
Trekking, sandboard, pesca deportiva, turimos minero, 4×4, avistaje de fauna, cacerías fotográficas, cabalgatas y un sinnúmero de actividades en contacto con la madre naturaleza esperan al turista que visita Tinogasta.

Más sobre Fiambalá

La ciudad se hizo muy conocida a partir del año 2009 ya que fue sede del Rally Dakar, al igual que en el año 2010, 2011 y 2012.
Los Seismiles próximos al Paso de San Francisco y las Termas de Fiambalá son sus principales atractivos, recibiendo un gran porcentaje de turismo internacional durante todo el año, con mayor frecuencia en la época estival debido a las bajas temperaturas del invierno.
Las estrechas gargantas rocosas por una multitud de cerros y volcanes que superan los 6000 msnm de altura, convierten a esta zona en la segunda más alta del mundo después del Cordón del Himalaya y una de las más propensas al Andinismo y expediciones 4×4.
Las menos conocidas Termas de Las Grutas, ubicadas a la vera de la RN 60, distintas a las que se asientan sobre la Sierra de Fiambalá, también son una variante del turismo de Salud con una construcción edilicia acorde a las características ecológicas que representa esta zona cordillerana, con nave parabólica que alberga dos piletones de cuatro metros cúbicos con agua termal, solarium de esparcimiento y contemplación.
La ciudad de Fiambalá conserva una modesta fisonomía edilicia caracterizada por sus paredes de adóbe, la Iglesia de San Pedro construida en 1770 y declarada Monumento Histórico Nacional en 1941 pone fin al Corredor Turístico Ruta del Adobe un circuito que atestigua el paso del colonialismo por esta alejada zona del país y que deviene en una herencia cultural que se mantiene hace más de 237 años.
Fiambalá integra la Ruta del Vino, no sólo porque la vitivinicultura es su principal fuente económica sino también porque los sabores de la uva que se contagian con los paisajes cautivantes de su geografía, hacen gala de sus virtudes en la plana mayor de los vinos finos y artesanales argentinos. Los principales varietales instalados son el Bonarda, Cabernet, Chenin, Riesling, Syrah y Torrontés. Las bodegas instaladas en la Ciudad, proponen a los turistas llamativas actividades en la época de cosecha, con recorridos nocturnos por los viñedos a la luz de la luna, que mencionan un costado relacionado con la bioenergía y la producción de vinos ecológicos especiales.